Hay una mentira muy gorda circulando por ahí.
Te dicen que si tu ventana tiene 25 años y empieza a fallar, ya es basura. Que tienes que meterte en obras y gastarte miles de euros en cambiarla entera.
Mentira.
Esta semana en Reparaciones Aitor nos encontramos con el clásico caso. Una ventana de poliuretano de hace 25 años que no cerraba ni a la de tres. El cliente ya estaba temblando, pidiendo presupuestos para cambiar la estructura completa.

¿El problema real? El compás del herraje Siegenia había dicho basta. Normal, después de un cuarto de siglo abriendo y cerrando, tiene derecho a jubilarse. En la siguiente foto puedes ver la diferencia brutal entre la pieza vieja, desgastada por los años, y el nuevo compás que le va a dar una segunda vida.

No hicimos magia, hicimos nuestro trabajo.
Quitamos el compás reventado, instalamos un herraje Siegenia nuevo, ajustamos la hoja y la volvimos a colocar en su sitio.
La ventana vuelve a cerrar con la misma precisión que el primer día. El cliente se ha ahorrado un dineral ridículo y nosotros hemos seguido con nuestra ruta, orgullosos de haber evitado un gasto innecesario.

Si tienes una ventana que parece a punto de morir y ya te están intentando vender una nueva, no abras la cartera todavía. Llámanos. Igual solo necesita que le cambiemos las tripas.


